Regresar a la cordura

Por Yaisha Vargas Pérez / relato publicado el domingo 9 de octubre de 2016 en el diario puetorriqueño “El Nuevo Día” 

2015-10-28-12-32-25La monja vietnamesa me abrazó fuerte y no quería soltarme. Yo quería empujarla para esconder mi ansiedad, mi tristeza, para defenderme de que me dijera que mis emociones le hacían daño. Pero Dang Nghiem ignoró mi sistema de defensa y me envolvió en su paz. Comenzó a respirar lento y profundo, enseñándome a usar la respiración para sanar. Me mostró cómo llevar el hilo de la respiración a esa parte de mí compungida, bloqueda y atrapada. Minutos después, cuando sintió que yo respiraba como ella, que mi inhalación se calmó, que mi nudo de dolor se abrió y se soltó, me dejó ir y me miró a los ojos.

“Es posible sanar”, me dijo. “El sufrimiento es opcional”. Había escuchado tanto esa enseñanza; pero nadie me la había mostrado a través de una experiencia tan cercana.

2015-10-28-12-32-57Reconocí que, al respirar profundamente con toda mi atención, mi inhalación contiene un antídoto para el sufrimiento que se llama atención plena (mindfulness). Es respirar con gentileza hacia los espacios físicos que guardan dolor, tocar el dolor, y en la exhalación, dejarlo ir poco a poco.

El abrazo meditativo de Dang Nghiem era un antídoto en medio de otra situación caótica. Me mudé a California para practicar en el monasterio Deer Park, en la tradición budista de Thich Nhat Hanh. La práctica era hermosa y sanadora, pero vivir sola en California era una pesadilla. Había hacinamiento, ningún estudio cobraba menos de $850 al mes, la gran mayoría de los arrendadores no querían animales, y yo no abandonaría a mis dos gatichurris. Los que podíamos pagar menos de eso, vivíamos con compañeros de casa. Y en la casa en la que finalmente conseguí un espacio personal decente, una mamá maltrataba a sus dos hijos. Asistida por mi terapista y su ayudante, comencé una carrera intensa y larga para encontrar otra vivienda y denunciar el maltrato sin que me botaran por delatora. El maltrato que vi desenterró cosas en mí que necesitaba sanar. Corrí hacia Deer Park para nutrirme de la práctica de atención plena. Allí los monásticos son contenedores de una energía sanadora que logran a través de la meditación.

2015-10-28-12-33-27Dang Nghiem nació en Vietnam en 1968 en una familia pobre. Se cree que su padre era un soldado estadounidense. Fue abusada sexualmente cuando niña y su madre la abandonó a los 12 años. Fue criada por su abuela y, a los 17 años, se mudó a los Estados Unidos gracias a una ley de inmigración. Echó hacia adelante, estudió medicina y se casó con un hombre que la amaba. Pero cuando Dang Nghiem hacía su residencia como médico, su compañero murió repentinamente. Con el dolor de su pasado, fue a Plum Village, en Francia, para estudiar con el maestro Thich Nhat Hanh. Usando la atención plena, hizo las paces con su pasado. Se convirtió en monja y quiso sanar a otros desde la sanación que logró en sí misma. Su abrazo fue una enseñanza que nunca olvidaré.

Dang Nghiem nos enseñó que el primer ejercicio consistía en estar presentes en la respiración: “Inhalo y sé que estoy inhalando. Exhalo y sé que estoy exhalando”. “El Buda dijo (que) ‘si no tienes conciencia de tu respiración, no puedes obtener estados más altos, no puedes alcanzar la liberación’. En la atención plena hay un ‘pare’. Existe esta capacidad 2015-10-28-12-35-33de dejar ir el torbellino de nuestra mente, simplemente soltarlo todo y regresar a esta respiración. Nos adiestra en la capacidad de dejar ir en cada momento… La práctica de estar conscientes de nuestra inhalación y exhalación durante el día… es un entrenamiento constante”. “Abraza tu agitación, tu ira, tu tristeza. Todo lo que necesitas es reconocer esa energía… Dile ‘hola’, sonríele, relaja tu cuerpo. Esa energía se sosegará”.

Respiré haciendo las paces con mi situación y regresé a la cordura. En medio del caos, encontré el hilo de la respiración que me guió hacia mí. Salí de aquella casa y denuncié el maltrato que vi.

En Facebook, 90 días: Una jornada para sanar

Fotos con la hermana Dang Nghiem tomadas durante un retiro en el monasterio Deer Park en noviembre de 2015. Copyright © Todos los derechos reservados.

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