90 días: Agradecer las pequeñas cosas

Mi práctica de agradecimiento ha crecido. Las desaveniencias que están más allá de mi control me han dado la oportunidad de dar gracias por cada buche de agua en medio del desierto. A través de la gratitud estoy aprendiendo el valor de la resiliencia, la capacidad de adaptarme a circunstancias nuevas y cambiantes sin sucumbir al desánimo. He descubierto que los momentos felices, por pequeños que sean, son triunfos y hay que celebrarlos.

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Año nuevo, hogar nuevo

Año Nuevo, hogar nuevo

Por Samadhi Yaisha/esta crónica fue publicada en el diario puertorriqueño “El Nuevo Día” el domingo 20 de noviembre de 2011

Año viejo. Me había pasado la semana completa recorriendo Kansas City, perdiéndome en ella –sin romanticismos de turista– en lo que aprendía a manejar el aparato GPS y formaba un mapa conceptual de la ciudad en mi cabeza.

Mi diario se convirtió en una feria de garabatos, una lista ansiosa de posibles lugares de trabajo, vivienda temporera y cosas por hacer: llenar solicitudes aquí y allí, visitar este complejo o este sótano para alquiler, enviar resumés por e-mail, imprimir resumés en una tienda de copias, números de teléfonos subrayados y circulados, direcciones enumeradas, supermercados orgánicos identificados… mientras la cuenta de banco moría….