Meditación guiada y charla: Unificación sabia, parte 4

Por Yaisha Vargas-Pérez


Unificarnos con la naturaleza no es una capacidad especial, es una capacidad humana.

Para practicar la meditación con un video, ve a este enlace: https://youtu.be/PwBMoZFcwiA?si=xZn5NBa2HgV01Q2-


INTRODUCCIÓN

Los ciclos que empiezan y terminan “igual”.

El Dharma es naturaleza y la naturaleza opera por ciclos. Este proceso del Noble Óctuple Sendero también. Comenzó con la visión sabia y termina con la sabiduría de la unificación. Una mente unificada es una mente más sabia, capaz de ver con claridad cómo evitar el sufrimiento. Una vez llegamos aquí, ya comenzamos con el primer factor nuevamente.

Hemos llegado a esa sabiduría gracias a la concentración que se logra porque la mente está menos agitada. Y la mente está menos agitada porque hemos practicado tener intenciones sabias, acciones sabias y modos de vida sabios que nos ayudan a no tener remordimientos o ansiedad.

Hay muchas presiones en el mundo durante estos tiempos convulsos. Eso parece empujarnos a reaccionar con rabia. Pero hay mucho más poder y menos desgaste en la reacción sabia. Conservamos energía para responder desde la sabiduría y la ecuanimidad.

Si hay que salir a marchar o a una manifestación, lo hacemos con el convencimiento de que representamos o apoyamos a un sector oprimido. Y lo hacemos con amor hacia aquellos que sufren, no con odio hacia los opresores. Como dijo el Buda hace 2,600 años, lo dijo también Martin Luther King Jr durante su ardua campaña a favor de los derechos civiles, y lo seguimos escuchando hoy: «El odio no cesa con el odio, el odio cesa solo con el amor; esta es la ley eterna».

Te invito a esta última sesión del Noble Óctuple Sendero adaptado a la ecología, la Unificación Sabia; la comprensión de nuestra unificación con la naturaleza.

Que sea de beneficio para tu práctica.

Con bondad,

Yaisha


MEDITACIÓN

Una invitación a tomar varias respiraciones profundas como una transición del ruido al silencio.

Esta es una propuesta para relajar el cuerpo mediante la respiración bondadosa, para asentar la atención. Si algo de la guía que ofrezco no funciona para ti hoy, te invito a utilizar los sonidos de ambiente o anclar la atención en alguna parte del cuerpo con bondad.

Encuentra tu espacio de meditación. Que el cuerpo tenga suficiente estructura para mantenerse despierto y el abdomen esté suave para que el interior del cuerpo se suavice. Estructura con ternura. Si te ayuda, puedes cerrar los ojos.

Te invito también a pensar en algo que evoque bondad en ti. Tal vez un bebé, algo de la naturaleza, un animal de compañía. ¿Cómo se siente tu cuerpo cuando piensas en este ser que evoca bondad?

Ahora, una invitación a respirar dentro de tu cuerpo con bondad, ayudando a todas las partes de tu cuerpo a liberar el estrés, como cuando los gatos ronronean para calmarse a sí mismos. Y vamos a parte por parte en el cuerpo.

Una invitación a respirar con bondad en el área de tu cabeza, en el cuero cabelludo, en el área detrás de la frente, en el entrecejo, detrás de los ojos, las orejas, la quijada, el cuello. Tal vez surja la necesidad de dejar ir el estrés. Puedes hacerlo con la exhalación, si eso te ayuda.

Ahora, respirando con bondad en el área de la espalda: la piel, los tejidos, la columna, los órganos.

Respirando con bondad en los brazos: la piel, los músculos, los huesos. Respirando con bondad en las manos.

Dejando ir el estrés con la exhalación.

Ahora, una invitación a prestar atención al área del pecho. Respirando con bondad en el corazón, en los pulmones, en la caja torácica; escuchando la respiración…

Y en el abdomen, respirando con bondad en la piel del abdomen, los órganos y el tejido blando. Respirando con bondad en la parte baja del abdomen.

Llevando la respiración bondadosa al área de las piernas: piel, músculos, huesos, coyunturas.

A los pies: piel, planta del pie, parte de arriba del pie, dedos de los pies.

Ahora, si ha surgido alguna sensación de bienestar después de respirar en el cuerpo con bondad, permítete disfrutar de ese bienestar.

Ahora, una invitación a respirar con bondad en el área donde sientes tus emociones. Sin enredarte en alguna historia, simplemente respira con bondad en la parte del cuerpo donde sientes tus emociones. Y si tienes la necesidad, deja ir el estrés con la exhalación.

Ahora, respirando con bondad en tu mente, de nuevo, sin enredarte en alguna historia, simplemente respirando en el área donde los pensamientos y los estados mentales pueden sentirse en el cuerpo. Llevando bondad a esta área y dejando ir el estrés.

Suavizando los músculos que se ponen tensos cuando estás pensando. Invitándolos a que dejen ir el estrés. Con mucha suavidad.

Dejando ir cualquier estado mental difícil. Dejándolo ir. Dejándolo ir.

A medida que sigues escuchando tu cuerpo, tal vez la mente se va aclarando, tal vez comiences a ver que la mente se recoge, se recolecta, tal vez hay alguna sensación placentera o de alegría por esto. Tal vez sientas más tranquilidad, paz, serenidad. Tal vez la mente se recoja. Después de un rato, tal vez la mente esté más equilibrada. Tal vez la energía de tu ser se unifica como si varias corrientes de agua transcurrieran por varias partes de tu cuerpo y se unieran en el centro de tu torso.

Ahora, una invitación a descansar la mente en el área del corazón y a prepararnos para abrir el corazón revelando la bondad que ya está ahí para compartirla en todas direcciones: descorriendo el velo de la parte de enfrente del corazón, dejando brillar la luz de la bondad hacia todos los seres en esa dirección; descorriendo el velo de la parte derecha del corazón, dejando brillar la luz de la bondad hacia todos los seres en esa dirección; descorriendo el velo de la parte de atrás del corazón, dejando brillar la luz de la bondad hacia todos los seres en esa dirección; descorriendo el velo de la parte izquierda del corazón, dejando brillar la luz de la bondad hacia todos los seres en esa dirección; descorriendo el velo de la parte de abajo del corazón, dejando brillar la luz de la bondad hacia todos los seres en esa dirección; descorriendo el velo de la parte de arriba del corazón, dejando brillar la luz de la bondad hacia todos los seres en esa dirección;

Descansando la mente en el corazón y en la bondad que envía en todas direcciones.

Este estado de energía de bondad acumulada, es un estado de concentración.

Y en los últimos momentos de la meditación, enviando agradecimiento por la oportunidad de practicar.

(3 campanadas)

CHARLA

En los últimos ejercicios que propone Gil Fronsdal en su libro “Pasos hacia la liberación”, que habla sobre el Noble Óctuple Sendero como un camino para liberar la mente de sufrir, propone que pongamos atención a qué obstáculos aparecen en el camino de nuestra práctica para reducir su influencia en nuestra mente.

Además, propone prestar atención a los atisbos de sabiduría que surgen cuando nuestra mente está concentrada, o sea, recolectada, tranquila, sosegada. Son esos atisbos de sabiduría los que nos permiten ver con claridad cómo es que nos enredamos y sufrimos y cuál es la puerta de salida.

Una vez esto ocurre en nuestra práctica ya estamos de vuelta en el Primer Factor de Noble Óctuple Sendero que es ver con claridad. Visión sabia. Visión correcta. Ver con claridad que 1) en la vida hay insatisfacciones o dificultades, 2) que hay un origen para esa insatisfacción o dificultades, basadas en las fuerzas sin adiestrar en nuestra propia mente, 3) hay un final para esas insatisfacciones o dificultades y 4) que la manera de reducir ese sufrimiento es caminando el Noble Óctuple Sendero. Aquí están las Cuatro Nobles Verdades que son el Primer Factor. Si usted acaba de llegar a esta práctica, no se preocupe porque en poco tiempo volvemos a comenzar con el Primer Factor, ya desde una perspectiva más profunda.

Regresando al tema de los obstáculos, Fronsdal indica que ser diestros en nuestra práctica de meditación implica “desarrollar sabiduría sobre los obstáculos que la dificultan”. Los Cinco Obstáculos son: 1) el aferramiento; 2) el odio, aversión o mala voluntad; 3) el adormecimiento, pereza o el letargo; 4) la agitación, inquietud o preocupación, 5) y la duda. “Son comúnmente considerados como los principales impedimentos para lograr una concentración pacífica, tal

Cuando los identificamos, en vez de sentirnos culpables porque estamos en este estado, actuamos con comprensión hacia nuestra propia experiencia humana. Si estos obstáculos aparecen en nuestra cotidianidad, mientras estamos haciendo tareas cotidianas, podemos practicar sus opuestos: 1) la generosidad; 2) la bondad amorosa; 3) mantenermos despiertos mediante una meditación activa como caminar o hacer algún movimiento fluido liviano; 4) la relajación por medio de exhalar estrés y 5) la confianza.

Cuando aparecen en la meditación, podemos imaginar que los ponemos sobre un charquito de agua que flota frente a nosotros y dejamos que la corriente se lo lleve. Nos desprendemos de esa identificación. En vez de pensar “yo soy la agitación”, pongo la agitación en ese espacio frente a mí y permito que ese estado pasajero pierda energía. Va quedando una parte más tranquila de mí. Y en ese espacio de más claridad puedo ver mi vida con una perspectiva más sabia y escoger de una manera más sabia para sufrir menos o dejar de sufrir.

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